10 nov. 2008

"Estoy aquí"

El trabajo de orientadora laboral tiene una parte de actualidad económica, laboral y social que viene a ser, paradójicamente, una tarea muy rutinaria.


Llegas al trabajo. Mientras lees El Metro que has conseguiro en el Cercanías, le das al botón de arranque del ordenador. Ves las noticias más actuales, que en ocasiones, son muy parecidas a las del día anterior... Pero bueno, será cuestión de rapidez y no innovación. Te pones a mirar la prensa local y la nacional. De paso, miras las novedades en cuanto a ofertas laborales. Piensas "anda, esta persona que tengo en el programa encaja con el perfil. Anoto el código y la llamo por teléfono". Esto casi todos los día de la semana, y del mes.
También miras el correo electrónico y algunos días tienes la suerte de que empiezan nuevos cursos de ocupación y/o talleres ocupacionales donde poder "colocar" a tus usuari@s. Y es que hay que mejorar las posibilidades de inserción de colectivos con riesgo de exclusión social. Pero lo más importante, tienes que escuchar sus historias de vida porque nadie les ha escuchado aún.


Ya son las 9 y viene la primera entrevista. Miramos ofertas y la actualidad en cuanto a ocupación. Empieza "el nuevo día" con la misma rutina. Así hasta el final de la jornada laboral.


Sí, mucha rutina, muchos informes, muchos papeles y muuuucha burRocracia. Pero cada día es distinto. El jueves conseguimos encontrar empleo a una persona de una familia de 5 miembros, todos en paro. El viernes, otra persona que se coloca después de 2 años en paro. Ha tenido que cambiar de ocupación porque no encontraba empleo, pero ya tiene ingresos y una mayor autoestima. Nos alegramos.


Hoy me ha impactado la situación de una usuaria que venía a conocerme después de hablar varias veces por teléfono. Ha entrado en el despacho y tenía un aparato colgado del cuello. Al principio creía que era un movil, pero no.


He estudiado estos dispositivos. He leido mucho de ellos y la sensación de seguridad que dan. Sé que en ocasiones han salvado vidas y metido a otras entre rejas. Pero ver un localizador de personas con acceso directo a los cuerpos de seguridad, colgado del cuello de una persona que tienes delante, con la que has hablado varias veces y que esté tan relajada, impacta. Lo que más me ha sorprendido es la naturalidad con la que me ha explicado el motivo de todo ello y la resignación. Y la lucha por no acabar siendo una etiqueta más y por tener una V-I-D-A.

Hoy he vuelto a aprender cosas nuevas, cosas valiosas.

2 comentarios:

ill_communication dijo...

Cuanto tarda en llegar la policia? Porque matar a una mujer, con los números por delante, parece costar muy poco. Es triste, aunque mejor pensar que queda lugar para la esperanza para muchas de ellas.

Miquel Casellas dijo...

Realmente el contacto con la gent muchas veces sorprende. A veces defrauda, pero nunca sabes lo que te va a pasar.