26 nov. 2015

Harta del racismo

En las últimas semanas, estoy leyendo en facebook muchos comentarios racistas e intolerantes después de los atentados en París. Pero hay algunos que duelen especialmente por parte de personas que "hablan por hablar".

En una noticia de prensa de Radio Televisión El Vendrell sobre la condena de la comunidad musulmana de esta localidad (bueno, en varias noticias de este tema), se pueden leer comentarios del estilo "¿Qué Ban a decir?". Obviemos el tema que Van, del verbo IR, va con V. Centrémonos en otro aspecto del comentario, o comentarios de este tipo.

Esto es muy sencillo. ¿Todos los españoles bailan sevillanas? NO. ¿Todos los catalanes bailan sardanas? NO. O en lugar de hablar de conocimientos (y ortografía...) y en cultura, miremos el ombligo de nuestra historia reciente... ¿Todos los españoles son o fueron etarras? NO. Es muy fácil mirar a otro lado cuando nosotros mismos tenemos situaciones similares...

Es evidente que tampoco todos los musulmanes son terroristas, y quien diga lo contrario, es que no tiene el placer de conocer a ninguno de ellos. Entiendo el miedo ante hechos y actos de tal violencia como son las masacres humanas, pero no nos dejemos llevar por el recurso fácil de "Qué van a decir". La comunidad musulmana que rechaza el terrorismo, lo hace porque lo siente. No busquemos lo que no existe.

Estoy HARTA de tanto racismo y de tanta violencia gratuita a través de las palabras. A través de pintadas. A través de pegatinas. A través de desprecios en la cola del supermercado. De miradas de reojo. De miradas por encima del hombro.

Estoy HARTA de que la falta de cohesión social esté tan presente en El Vendrell, y de la falta del buen trabajo desde muchas partes. Y sobre todo, estoy harta que se utilicen intereses propios a nivel político para no mover ni un dedo o para moverlos todos para crear crispación, rotura social y engaños a quienes les siguen. Tener tanto tiempo libre y rabia contenida interior, al final hará petar a las personas.

Y ahora decid lo que sintáis y queráis. Yo también lo hice, pero la diferencia es que yo lo hice, como muchas otras personas, desde el respeto y la educación. Pero recordad, que todos fuimos inmigrantes en un momento de nuestra vida, ya sea el ahora o el de nuestros antepasados.

Salud.

25 nov. 2015

Hoy y todos los días

El dolor no se mide por la intensidad del morado que marca tu piel. El dolor que te hace más daño es el que te rompe por dentro los esquemas mentales, tu dignidad y el respeto a ti misma. TU vida.



Hoy y todos los días, date permiso para dar un paso adelante para romper esa situación. Hoy es tu día. Ni con 18, ni con 30, ni con 50 ni nunca.



25 de noviembre Día Internacional contra la Violencia de Género.

En nuestra mano está no aceptar este tipo de violencia como algo habitual en nuestro día a día. En formar a nuestros profesionales, incluidos esos jueces que siguen pensando que "esto" es algo de clases sociales bajas. Exijamos leyes reales y la creación de recursos para su aplicación. Exijamos protección, pero sobre todo, EDUCACIÓN EMOCIONAL EN LAS AULAS. Ahí empiezan los micromachismos que no hay que reír y sí frenar a tiempo. Vivid vuestra vida, mujeres, y vividla feliz.

10 nov. 2015

Esperar al delito para actuar

¡Y ya estamos aquí dando caña de nuevo!

Estos meses han sido muy intensos y con muchas novedades, casi todas vinculadas a mi proyecto emprendedor que ya está en marcha. La fusión de la Fotografía y de la Psicología en www.beatrizduran.es Pero eso ya lo iréis viendo en la web correspondiente, en el blog que ahí se aloja y en la fanpage de Facebook.

Quiero volver hablando de otro tema, mucho más importante. 

En casa, tenemos una segunda residencia en la zona de la Juncosa del Montmell. La verdad es que es una gozada la zona, la energía que nos da poder desconectar unos meses viviendo de otra manera, y por los vecinos. Son unos soletes. De esos vecinos que siempre están viviendo ahí y que apuestan por salir de los grandes municipios y las ciudades para tener calidad de vida. Pero sobre todo por mi abuela. Ahí recupera parte de lo que vivió en el pueblo, en San Martín de Boniches (Cuenca) y podemos entrarla con la silla de ruedas a coger tomates directamente de la mata, en el huerto de mi padre. Fue muy emocionante escuchar cómo lo explicaba, hasta el punto de soltar alguna lagrimilla y hacer pucheros. ¡¡¡Ains, la ojitos azules!!!




Hoy os quería hablar de lo injusto que es el tener que esperar que se cometa un delito para poder actuar. Entiendo que no podemos ir detrás de supuestas acciones, pero cuando hay palabras de por medio... las fuerzas de seguridad tendrían que actuar. ¿A qué me refiero? A la protección de nuestros animales.

En la zona... allí arriba en la urbanización donde tenemos nuestro lugar de relax, hay una persona a la que le molestan los perros. Nos lo ha hecho saber... que si pasa algo... que no nos extrañe... Supongo que os podéis imaginar por donde van los "tiros". Nosotros tenemos a Kira, una preciosa miembro de nuestra familia cruce de pastor alemán con mastín, aunque es más mastín... ¡es enorme! jajaja Y tiene el mismo color de pelo y los calcetines blancos de nuestra añorada Dana <3 La recogimos de P.A.S.O.S. El Vendrell, y fue amor a primera vista.

Todos sabemos que cuando un perro empieza a ladrar, ladran todos los de la zona. Sobre todo cuando se acercan los jabalís al lado de la casa, pues la linde con la zona rústica está justo ahí, en la misma calle. Y en los mossos d'esquadra me comentaron que no pueden hacer nada... si el vecino no hace nada... Esperar al delito para poder hacer algo... y nosotros no solo no queremos que Kira tenga un percance (o algo peor), sino que ningún perro de la zona sufra de los actos de las verbalizaciones de ese vecino. Esa persona no está bien (desgracias familiares que nadie quisiera tener respecto a sus seres queridos) y no queremos someterlo a una situación tensa, por su salud, pero no nos vamos a quedar de brazos cruzados.

Queda la opción de contactar con el Ayuntamiento de El Montmell para ver si puede mediar en un caso vecinal de este tipo, para que ese vecino no sufra, pero que los perros de la zona no corran peligro. El problema, es llegar a hacer ese contacto, pues no se lo tomará nada bien.

En casos así, tendría que haber algún tipo de mediador. Pero en las zonas rurales... es muy complicado. ¿Y la Generalitat de Catalunya tiene alguno? Parece ser que no... Pero os agradecería mucho soluciones, contactos, información sobre el tema.

¡Gracias!