14 ene. 2016

Menos criticar. Más soluciones.

Hace mucho tiempo que decidí no hablar de política en mi blog ni en mis redes sociales. Pero esto clama al cielo, de verdad. La hipocresía incluso en temas delicados y que todos conocemos.

Desde ayer, son innumerables la cantidad de noticias que hablan de el bebé del congreso. Que por cierto, me choca mucho que no hablen de la mami del congreso que tiene que llevar a su hijo al trabajo porque no tiene la edad mínima para llevarlo al centro ordinario. Me sorprende. Y es que leo el bebé del congreso de manera graciosa, frívola e incluso faltando al respeto de esa madre, y por consiguiente, de todas las mamis que tienen que pelearse por conciliar.

Lo peor es que algunos de esos comentarios que no proceden, vienen de boca de otras mujeres, también madres y que también se han dedicado y dedican a la política. ¡¿Precisamente no comprenden ellas su situación?! Venga... Una ex-ministra de defensa que cuadraba filas sin tener conocimiento ni formación de su ocupación. Cuando al resto de mortales no enchufados y que nos esforzamos en demostrar cada día nuestros conocimientos, nuestra formación y nuestras competencias ¡¡¡para llegar a una entrevista de trabajo!!! y mantener el empleo. ¡Para optar a un puesto de trabajo! Lo siento. A mí el argumento de "Eso siempre ha pasado. Siempre hay enchufados" ya no me sirve. Ya no.

Sigo con lo que os comentaba. Tachan a esta madre del congreso de puro postureo, de llamar la atención. Pues señores y señoras, si esta mujer ha conseguido que ahora todo el país hable de la dificultad de conciliar la vida laboral, personal y familiar, ¡G-R-A-C-I-A-S! Que parece que hasta que no sale una figura pública exponiendo el tema, no existe. En este país existe una gran desigualdad. Muchísima más de la reconocida. ¿Qué hacían carantoñas al bebé? Esto... es un bebé... ¿Qué queréis? Si no se las hacen y le entretienen, se pone a llorar y entonces os quejaríais que no ha parado de llorar. 

La fotografía que aquí os presento, fue en Fòrum 2015 de més Dona en Reus, evento de Business Woman que cubrí el año pasado. ¿Sabéis qué diferencia hubo con lo vivido ayer en El Congreso? Que todas las personas que allí estuvimos respetamos la situación normal de una madre y un bebé, sonreímos y no le dimos más importancia. Porque esto es normal. Sí. Es la normalidad de muchas mujeres trabajadoras y muchas de ellas emprendedoras además, que o lo hacen así, no lo pueden hacer.

Navegamos en Google y vemos muchas guías de conciliación "de libro", pero que luego a la hora de aplicarse faltan recursos. Estamos ante la historia de siempre: se crean leyes y normativas internas para recomendar cómo conciliar, pero después no existen los recursos necesarios para ponerlo en práctica.

La flexibilidad de los horarios de trabajo para poder conciliar la vida laboral y familiar en Europa es aún "muy insuficiente", algo que se acrecienta en España, uno de los países de la Unión Europea donde más difícil es esta conciliación, según el Informe de Evolución de la Familia Europea en 2014.

Y yo me pregunto... ¿El estado, el congreso no debe dar ejemplo? En lugar de criticar, plantear soluciones. ¿O para qué está el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e IGUALDAD? Y no me digáis que es para vigilar el "miembros y miembras"... No me hagáis opinar de aquella contratación de aquella ministra... Para eso, Google tiene mucha memoria.

Sólo un matiz. La mayoría de guarderías públicas tienen un horario de apertura que no concilia con el trabajo de las personas. Sólo abren por las mañanas. ¡¿Esto es dar ejemplo?! ¿Consecuencia? Cada vez se están creando más guarderías privadas con horario de oficina, y las públicas tienen vacantes durante todo el año. Ahí lo dejo.

Esto... ¿Feliz año? :)