22 nov. 2009

Cine a petit comité

Hace unas semanas fui a ver Ágora. Éramos 12 personas. Algo falla en el cine, y no sólo es el precio de la entrada. Sí, habría estado bien actualizar antes. Es cuestión de falta de tiempo y de un ordenador roto en casa. Ahora está la cosa medio solucionada, pues la falta de tiempo se remediaría añadiendo 8 horas al día, cosa lógicamente imposible. Aunque Juan Tamarit era capaz de hacer muchas cosas... :D

Una de las cosas que más sigo a pies juntillas, es leer libros y ver películas recomendadas por las personas que conozco y trato. De momento (y toquemos madera) no me han defraudado, y eso que la crítica de Ágora era pésima... Y es que mi colega Nica tenía razón, "Su protagonista y su historia por obligación, a vosotras debe llegaros más a vuestra dignidad". Diste en el clavo.
No hay término medio con esta película: o te encanta o la odias. A mí me ha sucedido lo primero. Al igual que mi amiga Nati, la volvería a ver en el cine. Se juntan muchas cositas en este film, pero sobretodo me ha gustado el hecho de plasmar tan delicadamente como la mujer también era, es y será buena filósofa, maestra y científica. Como puede ser una líder aceptada por la cultura y la sociedad. Como la religión no es sólo fé... sino política. Y una demostración de que una mujer puede vivir como un hombre, exactamente igual, si la sociedad o la religión no pone barreras.

Quién sabe cómo habría ido desarrollándose la historia si realmente se hubiera hecho público el descubrimiento de Hipatia.
Otra de las sorpresas ha sido la protagonista, Rachel Weisz. Personalmente, me quedé con su papel en La Momia y ni fu ni fa. Americanada por todo lo alto y un guión muy bajo. Pero he de reconocer, que parece que el papel está hecho para ella. Y El jardinero fiel no la he visto, así que no puedo opinar. Este año ha participado en otra película, Desde mi cielo, del libro de Alice Sebold que lleva el mismo nombre. Una historia dramática que merece la pena ser leida, eso si, que no sea en un momento bajo... Ya os contaré en otro post que tal esta película y las impresiones con el libro.
El caso es que en la web de Ágora, la protagonista dice "Es algo extraño que alguien tenga que llegar al extremo de poner en juego su vida por defender unas creencias". Curioso, porque en los telediarios esto se plasma diariamente en ciertas noticias que nos vienen acompañando desde hace años, en diferentes escenarios.
Y recordad las palabras de Concepción Arenal,
"La sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultdes a la mitad del género humano"
La religión y la política de nuestros días, tampoco.

2 comentarios:

Miquel Casellas dijo...

si. el tema és que la gente se aferra al poder.

Beita dijo...

Supongo que la codicia y las ansias de poder son cosas que van de la mano. Miremos el caso Millet, y ahí están sonriendo y con la cabeza alta sabiendo que no se hará nada más que enviarlos a una cárcel con ciertos privilegios, como en su día Jesús Gil y demás ladrones de guante blanco.