15 jun. 2015

Bullying y Cyberbullying. El momento es ahora.

Estos días vuelve a estar de actualidad en los medios de comunicación (porque entre los profesionales del sector, es mucho más común de lo que quisiéramos) el bullying. O cyberbyllying, porque hay quienes escriben artículos y cubren noticias sin saber tan siquiera la diferencia de términos. Y volvemos al problema de no saber diferencias conceptos, de lo que ya os he hablado en otras ocasiones en este blog.

Hace meses que comencé un Máster de Intervención en Violencia, y desde hace unas semanas mis compañer@s y yo nos hemos inmerso en este tema tan actual y banalizado por nuestra sociedad. En muchos casos, se dice que son "cosas de críos", cuando lo que se están creando son psicópatas sociales. No soy exagerada, no. Es la realidad. Son pocos los medios que se ponen y mucha la información que falta...

¿Y qué es el Bullying
Una conducta violenta o de acoso altamente premeditada e intencionada, repetida en el tiempo y continuada, en la que existe una relación asimétrica de poder y control-sumisión muy marcada.

Entonces, ¿qué es el Cyberbullying?
Es la esencia del Bullying sin fronteras, utilizando las TIC y las redes sociales, con una gran cantidad de personas que leen o ven lo que la persona agresora cuelga en las redes sociales, con la protección del agresor de no ser visto cara a cara y la pérdida de referente seguro de la víctima. Porque si no nos podemos sentir seguros ni en casa, donde consultamos las redes sociales, tenemos el móvil... ¿Dónde se puede sentir segura una persona?

Las formas de acción son muy diversas y avanzan al mismo ritmo que lo hacen las nuevas tecnologías y las redes sociales. En los últimos años, se ha incrementado de manera sustancial su presencia en las aulas, y en sus inmediaciones. Y en el barrio.

Me lleno de rabia cuando leo declaraciones de equipos directivos de centros educativos, o de profesorado, tirando pelotas fuera aludiendo a que las acciones protagonistas de la denuncia se realizan fuera del recinto escolar y no han de intervenir. Si hay acciones fuera del colegio, las hay dentro también. Eso tenedlo claro. Y que lo tengan en claro los familiares y los jueces. Es más, en la mayoría de los casos, el Cyberbulling es la extensión del Bullying.

Las consecuencias de todo este proceso son muy importantes. Depresión, ansiedad, estrés, somatización de nervios, conductas autolíticas (hasta llegar al suicidio), problemas psicopatológicos en la edad adulta... Un sufrimiento emocional devastador, tanto para la víctima como para su familia, e incluso para la persona agresora. Sí. La persona agresora también sufre. Posiblemente no conozca otra manera de relacionase con sus iguales, o una manera diferente de enfrentarse a los conflictos. Posiblemente tenga muchas carencias que nadie haya detectado o puesto remedio. O posiblemente nuestra sociedad no se pare a prestarle atención y únicamente se le castigue expulsándoles del colegio. ¿Y la solución?

Está en nuestras manos actuar, y no crear psicópatas sociales.

Dejemos de lado el miedo del profesorado a denunciar los casos desde los centros. Dejemos de lado el miedo del equipo directivo a perder esas estadísticas perfectas y no ser real con lo que ocurre en sus aulas. Dejemos de lado eso mismo, mirar a otro lado.

El país está viviendo cambios políticos y sociales importantes, y es el momento de que los profesionales del tema tengan voz y voto en la reforma de la ley y la aplicación de las mismas. El momento es ahora.

No hay comentarios: