4 dic. 2014

19 de diciembre de 2014. Una fecha.

Ya con el móvil nuevo y completamente ON, ha llegado el momento de comenzar a desvelar las novedades que trae este final de 2014.

Durante estos años que he trabajado en la Administración Pública he aprendido mucho, y creo que os lo he plasmado a lo largo de este blog. Lo abrí cuando empecé mis andaduras en el mercado laboral a nivel profesional, después de acabar la carrera. Era una necesidad de hablar y plasmar lo que me iba pasando por la cabeza, lo que iba aprendiendo... De hablar en voz alta. Una manera de terapia a modo de diario personal público, que tan bien me ha ido siempre. A veces es bueno mirarse el ombligo, y he de reconocer que este blog lo abrí para mí en mi primer lugar, y para quien quisiera leerlo también, pero en segundo lugar. Y eso no es ser egoista (que a veces se confunden los conceptos de una manera que da miedo...).

A lo que iba, que empiezo a escribir y a veces hay que focalizar (siempre se lo digo a las personas usuarias que tengo, y hay que autoaplicárselo también). En estos años he aprendido mucho, gracias a los trabajos que he tenido (aunque posiblemente la palabra "gracias" no sea la más adecuada, sino la de "a través de"). Pero sobre todo he aprendido con (sí, "con") las personas que he atendido todos estos años. La orientación laboral y el asesoramiento a personas emprendedoras, aunque en un principio no parezca que tengan un punto en común, lo tienen y es muy claro: guiar a las personas, ya sea desde una perspectiva de buscar empleo y orientar su vida como en una idea de negocio.

Cuando atiendes a personas desde la Administración Pública, muy pocas veces recibes feedback. Y a veces sólo obtienes el negativo: cuando las personas se quejan. Aunque con muchas personas sigo en contacto por Linkedin o me dejan algún comentario por aquí o a nivel privado. Pueden pasar años que hay personas que a veces te envían uno de esos emails que te hacen saber que tu trabajo está valorado. Por mi parte, estoy en diferentes listas de difusión de información y bolsas de empleo, en las que acostumbro a dar las gracias por la información y por la tarea que hacen. Cuesta poco más de unos minutos y la persona que lo lee, recibe una dosis de buen rollo y energía muy necesaria en la atención a personas.

En estos últimos años he estado asesorando y guiando a personas en sus planes de empresa e ideas de negocio. Motivando a las personas y dándoles dosis de aire fresco en sus proyectos para poder seguir adelante. Porque además de asesorar, oriento. Orientar, es un aspecto muy importante que no todo el personal técnico tiene en cuenta o le da la importancia que se merece y necesita. Vivimos unos tiempos en los que no hay subvenciones o ayudas para crear nuevos negocios (a no ser que sean muy innovadores y muy tecnológicos, cosa que no siempre sucede...). Tiempos en los que todos tenemos problemas y poco verbalizamos. Tiempos en los que hay que dar paso a la persona como tal. Porque si no lo hacemos así, personalmente, creo que todo esto que hacemos no sirve de nada. Ni las subvenciones ni las ayudas ni el asesoramiento. Si no trabajamos las personas y sus competencias, su motivación y autoestima, ningún negocio se mantendrá. Aprender que no todo son números es muy importante.

Creo en lo que hago y he hecho estos años. Y mucho. Sé que no todo el mundo se escucha a sí mismo y a veces hace falta que alguien te lo diga, para creértelo. Y es ahí donde escuché un día: "A ver si de tanto asesorar y orientar a personas emprendedoras, al final te va a dar envidia". Y ese día llegó.

Llegó en septiembre. Cuando con una punta de trabajo muy importante, motivado por un año muy duro en diferentes aspectos. Y tomé la decisión, aún dejando atrás cosas que me llenan mucho. Pero no me apasionan lo suficiente. Consecuencia de ser tan autoexigente y saber que no tiempre tenemos que hacer lo que haga la marea.

El día 19 de diciembre cambio de capítulo a nivel laboral y marcho de la Administración Pública, para dedicarme a un proyecto de vida (profesional y personal) en el que creo, y mucho. Algunas personas diríais que paso página. No... Nunca hay que pasar página. Lo que hiciste siempre estará presente en lo que haces y harás. Hace llenar una mochila que puedes abrir si hace falta, para recuperar aprendizajes y refrescar. Cambio de capítulo.

Me lanzo a ser emprendedora. Y una línea de negocio, es la Fotografía.
Eso supongo que ya lo intuíais... pero hay más. Y ese más, lo iréis viendo... pero poco a poco.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro mucho, los sueños son para perseguirlos aunque no siempre se tienen agallas.

¡Suerte!

Beatriz Durán dijo...

¡Muchas gracias por tus palabras! La vida siempre consiste en tomar decisiones, y en eso estoy: viviendo.

Un abrazo :)