2 jun. 2009

Falta de educación

Ayer lunes, después de un fin de semana arrastrándome por los rinconcitos de mi casa por culpa de un virus, acudí a mi médico. Cual fue mi sorpresa que al llegar el Centro de Salud había más voces que un día cualquiera en la plaza del mercado.
Por lo visto, desde hace ya un tiempo, se dan las recetas y papeleos varios, en la primera planta del centro médico, justo al lado de las consultas. Allí se pueden ver personajes varios como cual megáfono en boca. Recordemos que al médico también van personas que están enfermas, no sólo las personas que acuden a por sus pertinentes recetas.
El colmo es cuando se hacen las 12 y pico y acuden con los niños, que los pobres no tienen culpa, claro está, son eso: niños. Pero estar con la cabeza agachada por un dolor insoportable... comentar a las administrativas que POR FAVOR pidan bajar el volumen y ni te hagan caso las 3 veces que acudes... escuchar como se pelean personas por las voces... que salga el médico y ni se escuche a quien nombra... y para colmo, una gran señora te grite justo en la oreja "Keviiiiiiiiiin" porque su nieto (pobre nieto) ha ido a una puerta donde ha visto un dibujo, y tenga la poca vergüenza de decir que no ha gritado...
Conversación:
La Gran señora: "Keviiiiiiiiiiiiiiiiin" (todo el mundo se calla y la gente se gira a mirarla)
Yo: "Oiga señora, no grite por favor"
La Grandisisima señora: "Oye chata, que yo no he gritado eeeeeeeh" (de nuevo, a voces)
Yo comatosa: "Mire señora, no tengo ni ganas ni estoy en condiciones de discutir, pero usted ha gritado tanto que la gente se ha callado y el niño se ha paralizado, así que no tenga la poca vergüenza de decirme que no ha gritado. Recuerde que estamos en un centro médico, no en la plaza del mercado".
La Honorable Señora: "Mira niña, si te molesta..."
Yo cansada (porque si hubiera estado bien...): "Mire gran señora, usted no ha gritado. Tiene toda la razón del mundo. Y no se preocupe que ahora mismo le saco la alfombra roja para que pase y no le moleste nadie".
Y aún con la poca vergüenza de decirme que por qué no mandaba mandar callar a los demás y sólo a ella. ¿Tengo que ser un policía? ¿Dónde queda el respeto por los demás? ¿Tan difícil es reconocer que es más fácil echar un grito que mover el pandero a donde está el nieto? Hay que jod.....
A ver si idean una manera de hacer callar al personal, porque allí también acuden personas enfermas que lo que menos necesitan es escuchar esos gritos y tener esas discusiones por falta de educación. Y mañana de vuelta al circo romano de la sala de espera.

4 comentarios:

Miquel Casellas dijo...

Esto parece un mercado. Como estas? Mejor? A ver si el finde del 12 i 13 te dejas caer por vil.la casals. una abrazo

Salva Ferré i Gibert dijo...

Quanta razón tienes, es horrible ir a las salas de espera, como dices tu parece un mercado, solo les falta que les traigan tazas de café a las señoras.

Beita dijo...

Mañana vuelvo al trabajo, así que ya estoy recuperada. Al menos tengo más fuerzas y no me mareo. Hoy, al menos, no había tal plaza del mercado en la sala de espera del centro médico. Merci por preguntar! Lo del finde del 12... ya lo tenía en mente y a ver si no se tuercen los planes y puedo ir.

Salva, el lunes había algunas de esas grandes personas respetuosas y amables, con su almuerzo y su café en la sala de espera..... increible.

Draven dijo...

Vaya no sabia que habías llegado a estar tan mal... sorry he andado muy desaparecido.

Las consultas médicas hoy en día son como cualquier parque con su banco ocupado por varios anciaanos comiendo pipas... luego dicen de la juventud.

Petonets ^^