12 jul 2008

Sin más horas que las del reloj

Las 24 horas diarias no son suficientes para hacer todas las cosas que tengo pendientes, entre ellas, acabar un curso online para este mes y ponerme negra como el tizón en la playa.
Habrá que esperar a las vacaciones de agosto (sí, son muchos los cambios de una empresa a otra...) para poder finalizar lo dejado a medias, pero desde mi paraíso, San Martin de Boniches. Por cierto, allí ya tenemos nuevo alcalde. Démosle un voto de confianza.
A quien no hay que darle confianza, porque das la mano y coge el brazo, es a RENFE. Esta semana han habido, curiosamente, averías en Vilanova i la Geltrú a hora punta, con lo que las personas repartidas en dos trenes (uno de ellos de dos pisos) hemos ido trasladados a otro. Pisos de gente, literalmente, que no dejaban salir del tren o tenías que hacerlo de malos modos.
Pero respiremos, de momento, porque lo peor está por llegar. Se convoca huelga este fin de semana y a principios de la siguiente. Lunes 14 a las 12:00 horas hasta martes 15 a las 12:horas. ¿La desconvocarán? No pidamos peras al olmo.

2 jul 2008

Recogiéndo bártulos


Hace casi un año que dejé mi Cuenca para volver a tierras catalanas. Que hicimos esa última mudanza (para algunas) y esa triste despedida aguantando lágrimas y repartiendo abrazos y promesas. Algunas se han cumplido y otras quedan pendientes, como mi pasada por el ViñaRock que algún año haré y espero que dando guerra con Sira.

Sí, te echo de menos, pendeja. Muuuucho!!! La semana pasada pudimos irnos de cañejas y liar a la peña (aunque otra peña nos lió a nosotras jajaja) en mi visita fugaz a la capital. Sergio y Julio, lo siento, pero el tiempo no se puede alargar mucho y tenía ganas de charlar tranquilamente con Sira. De esas charlas nuestras hasta las tantas de la madrugada cuando compartíamos piso, juergas, penas, alegrías y cachondeo, mucho cachondeo.

Esos meses en Cuenca merecieron mucho la pena por el cambio de aires, la independencia y la gente que conocí por el camino y todo lo que aprendí de ellas. Pero si me llevo algo, es una gran amiga que sé que siempre estará ahí.

¡Un besazo y un abrazo grandote!


... Sí, volveré. Lo sé...