
Recuerdo cuando estudiaba en el instituto y el Señor Bové (gran profesor de Historia) nos hablaba de la Guerra Civil Española con una mezcla de añoranza e ironía. Por aquel entonces escuché por primera vez la palabra "maquis". En casa comenté las penurias que habrían pasado esas personas (junto con otras tantas) por la supervivencia en un país arrasado por tantas cosas...
Estanto en el instituto fue cuando supe que varios familiares mios (y otros tantos vecinos) habían participado en aquella guerra y se habían echado al monte. Y los que no murieron o fueron asesinados, acabaron en la cárcel muchos años, con grandes secuelas en el alma. Ahí nació mi curiosidad por todo el tema de la guerra civil y la memoria histórica. Por la dignidad y la cabeza alta, como tantos otros hicieron en su momento de una manera un tanto sucia (por no decirlo de otra manera...).
Supe de Belchite a lo largo de tantas lecturas que hice (y sigo haciendo), de tantas películas que vi y de tantos artículos y entrevistas que busqué. Ha sido en estas vacaciones por el norte cuando por fin visité Belchite.
... Una espinita menos...
... Una puerta que alimenta más mi locura...