
Allí al fondo, en La Menglana, están Las Casillas.
Tengo ganas de bajar y bañarnos en el rio de aguas congeladas mientras alguien grita porque ha visto algún insecto llamado martillo o esos cangrejos rojos tan característicos del rio Cabriel a su paso por la Menglana.
Tengo ganas de acampar en la puerta de la casilla, con vistas a esas montañas medio peladas que antaño tenían tantos pinos pero que año tras año vemos más pobladas gracias a muchos esfuerzos.
Tengo ganas de almorzar una buena tortilla de patatas con la bota de vino y hacer pan en el antiguo horno restaurado acompañándolo con unas sardinas "a la lumbre".
Tengo ganas de observar aquella zona donde se nos cayó una sandía y se hizo trizas en menos de 5 segundos y recordar aquellas carcajadas colectivas hace ya casi 15 años.
Tengo ganas porque siempre que se ha hecho me ha dado envidia no poder asistir a esas reuniones de recuerdos y costumbres de nuestras familias.
1 comentario:
Pues nada a disfrutar de las circunstancias en el Vendrell i rodalies.
Publicar un comentario